miércoles, 22 de diciembre de 2010

El olor del pasto mojado me trae gratos recuerdos de mi infancia. Me hace acordar las vacaciones en la finca y el frío que me daba a las nueve de la mañana, cuando apenas me despertaba.

Salir descalza a la hierba mojada y acordarme de lo fastidioso que me parecía me produce risa, porque yo era (creo que todavía pero no mucho) una persona escrupulosa y sentir la tierra entre mis dedos me producía cierto asco, así que prefería usar zapatos y continuar con mis actividades. Bueno, el punto es que el olor del pasto me hace acordar mucho esa época, cuando me sentaba a jugar, a visitar amigos, y a seres nunca antes vistos y me olvidaba por un momento de todas las personas que estaban a mi alrededor.

Tres pelos despeinados, palabras nuevas y una pijama de florecitas me acompañaban en las pequeñas aventuras debajo de los árboles de mandarina. Su sabor se me enreda todavía en la lengua y me transporta a ese pasto húmedo, a las rodillas llenas de tierra, a la compañía de los perros y a ese sol único.

Recuerdo la pastelería de barro que hacía junto con mis primos en vacaciones, pasteles deformes pero a mi vista exquisitos, llenos de polvo de risa, de inocencia, de olvido, si, al final del día se quedaban afuera esperando que se secaran pero al amanecer, cuando llegaba el sol y le daba fin a mi sueño, empezaba con una nueva historia, tal vez la recolección de flores, o la ida al lago con un vacito desechable para llenarlo de renacuajos, o con una lata en la noche para recoger el cucarrón más lindo y suave.

Escribo esto porque diciembre me trae el olor del pasto mojado, el misterio del niño dios, y la tristeza al ver el carro lleno de maletas listo para despedir esas vacaciones y llegar a la misma rutina en la ciudad.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Voy a hacer propaganda:

Si quieren leer mis cuentos visiten:  http://descritos.com/micrositio/czh ese es el sitio que mencioné en la primera publicación.

Pues también comparto el blog que hago con unos amigos, jugamos cadáver exquisito algún interesado puees mire y sumérjase en la envidia, o dígame si está interesado. http://nuncasecreo.blogspot.com/

.....Fin de la transmisión....

sábado, 13 de noviembre de 2010

Llegó ella.

La muerte visitó a una persona a dos cuadras de mi casa. A una persona que abría y cerraba rejas, supongo que  era padre de familia, supongo que quería hacer más cosas que sólo abrir y cerrar rejas.

Al enterarme ésta mañana de ese suceso mi piel pasó de ser lisa a llenarse de punticos o más bien como todos decimos se me puso "la piel de gallina", pues esa persona me había abierto y cerrado más de una vez las rejas, me había sonreído cada vez que pasaba por allí y también me había dicho: "¿Su nombre es Camila cierto?, ya la comunico".

La verdad no sé si le tenga miedo a la muerte, creo que con haber presenciado una ya debería saber si le tengo o no miedo pero, creo que quedé en las mismas. Aunque es un proceso natural, pienso que la vida es tan buena como para acabarla con un sueño profundo, es como cuando uno está leyendo un libro y no quiere acabarlo (bueno, a mi me pasa mucho) o se está comiendo algo rico y quiere que le dure mucho tiempo, en fin, me quedaría dando miles de ejemplos pero ya está más que claro.

Ustedes se preguntarán o por lo menos yo acabo de preguntarme si no me ha pasado nada interesante, ni algún suceso que haya atentado contra mi vida,¿por qué carajos digo que no quiero que se me acabe ésta? pues bien, si lo digo es porque ella me hace sentir, si, sentir, porque creo que no hay nada mejor que sentir las goteritas de la lluvia en mi cara, o el dolor de estómago causado por la risa, o la tristeza y sus lágrimas calientes, o los abrazos que me dejan sin aire, o el movimiento de mis manos, o un quemón en la lengua, o... que va, ya me cansé de dar ejemplos, el punto es que la vida es como el libro, la comida, la conversación, o la canción que al ser tan buenos  no quiero que se acaben.

¿Será que la persona que murió está en el mas allá o sólo queda su cuerpo y esa sustancia rara llamada alma en el mas acá? mmm es una pregunta en vano pues no hay respuesta así que no le boto mucho tiempo a este interrogante porque nunca voy a llegar a ninguna parte.

Si... la muerte llegó esta semana con su traje de luces y su perfume de sangre y olvido, con su cabello peinado por pesares y sus uñas pintadas con deseo. Llegó y le abrió y cerró la reja a éste señor sonriente y aparentemente feliz, pero que por cosas del "destino" (detesto esa palabra, creo que como éste no existe la palabra tampoco debería, así que lo llamaré cicueto) Retomo: (...) pero que por cosas del cicueto lo arrastró a un sueño profundo, a un mundo completamente desconocido, o a ningún lugar, simplemente lo desapareció del mundo de los vivos y lo transformó en recuerdo de unos pocos, en uno de mis recuerdos.


ACLARO: cicueto, no existe, me inventé esa palabra porque creo que el destino es un invento más del hombre entonces, como invento también le puedo inventar un nombre, como decirle a los espaguetis "piaiyo" (así le decía mi hermana)

viernes, 12 de noviembre de 2010

No hay mucho que decir ahora.
El frío congela mis piernas y me entiesa las manos pero las ganas de escribir las mueven para llevarle estas palabras a usted apreciado lector. Supongo que no estaría muy interesado de mi vida, en realidad ¿a quién le interesa la vida de una persona completamente desconocida y que se acaba de topar con ella en la red? mmm supongo que a mis papás, mis hermanas y digamos que uno u otro amigo por ahí que por educación leen lo que escribo.
La verdad es esta, intento ser escritora, o algo parecido, por eso he creado este blog, porque creo que es un buen ejercicio para el desarrollo de este "plan", "sueño", "meta", como lo quiera tomar, además porque me encanta la literatura y creo que no hay nada mejor para demostrar mi gusto que involucrarme en ella. Tengo una paginita de cuentos, en realidad se llama micrositio y allí intento escribir las locuras que se me vienen a la mente.

Al momento de escoger el nombre de este sitio, no se me vino nada a la cabeza, empecé por ver objetos en mi habitación pero sólo se me ocurrió "El cajón" entonces empecé a revolcar mi imaginación y se me ocurrió "Canela y polvo" pero me pareció un nombre de restaurante perdido. De repente se me apareció la palabra alcancía y dije: "¿por qué no ponerle así, si esto en realidad es un lugar donde acumularé, "ahorraré" por así decirlo, escritos?", pues bien, al no asomarse otra idea, ni palabras y al quedar seca mi imaginación para los títulos decidí nombrar este sitio así.
Aunque creo que tiene título de un blog para economía desviaré y mandaré al lector a mundos que ni yo he logrado conocer, viajará por sensaciones apenas descubiertas por mí y le chorreará un mar de ideas en la cabeza.
Con esto pues, "inauguro" mi nuevo blog, lleno de fantasía mezclado con un poco de la realidad de mi pequeño mundo, así que lector, esté preparado para convertirse en una moneda desde este mismo instante y piense tal como ella lo hace.
Bienvenido sea usted a  La Alcancía.