Acabo de despertarme y otra vez soñé con lo mismo.
Creo que en algunos de mis cuentos mezclo sueños y cosas por el estilo, es porque a mi me atormenta eso.
En realidad no creo en los significados de los sueños o que es un contacto con el mas allá (creo que las posibilidades de la existencia del mas allá son pocas) más bien pienso que se rayó mi subconsciente o que no tiene nada más que hacer sino tomar archivos viejos y reproducirlos en mis sueños.
He soñado con el mismo escenario miles de veces pero, lo que pasa antes de llegar a ese lugar siempre es distinto, por ejemplo esta vez soñé que estaba en la casa de mi abuela y entraban unos hombres, no alcancé a verlos pero creo que eran ladrones o algo así.
Además estaba con una mujer que nunca había visto, tenía cabello rubio y ojos muy verdes. Ella portaba un cuchillo y con él hirió a dos de los ladrones.
Salí de la casa de mi abuela corriendo y llegué a un supermercado pero, no era precisamente un supermercado, era más bien un almacén de telas y pantalones.
Miré hacia las cajas registradoras y vi cuerpos, dos de ellos eran los ladrones que había herido la mujer rubia, ellos dos seguían vivos y sólo me miraron. Debido al susto decidí correr...
Ahora contaré lo que he soñado varias veces:
Empecé a correr y llegué a la sección de pantalones. Allí me encontré con dos amigas y ellas también empezaron a correr (no sé porqué).
Corrimos mucho y llegamos a una puerta, pasamos por ella y entramos a un hospital, pero no era un hospital normal, era una casa con puertas de madera y paredes verdes.
Paramos en un punto donde se dividía el lugar en dos: unas escaleras y un corredor. Nosotras decidimos ir a las escaleras y seguir corriendo.
A medida que corríamos se multiplicaban las puertas hasta que llegamos al centro de la casa. Habían 3 entradas a 3 corredores distintos, pues bien, escogimos el camino del medio.
En toda la mitad del corredor encontramos unas personas sentadas en círculo y nos invitaban allí. Sin ninguna razón, nosotras nos sentamos con ellos.
Compartimos algunas palabras con esas personas y de repente llegó un hombre muy alto, era moreno y llevaba puesta ropa blanca, supongo que era un enfermero, nos hizo una seña con la mano y nosotras lo seguimos, él nos condujo a una puerta, al abrirla todo se volvió blanco y en ese momento despierto.
Todo lo conectan puertas, en todo lado hay puertas.
Está claro que no soy la protagonista, son las puertas quienes se apoderan de mi sueño.
Tenía que escribir acerca de esto haber si algún día puedo llegar al otro lado de la puerta y conectar la historia.